Camelia blanca
Camelia blanca artificial, realista y elegante, ideal para decoración profesional en interiores y exteriores protegidos.
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Paquete: 30x30x30cm
La Camelia blanca artificial es un elemento decorativo elegante y atemporal, diseñado para aportar luminosidad y sofisticación a espacios profesionales. Sus flores blancas de acabado realista, combinadas con un follaje verde cuidadosamente trabajado, crean una composición equilibrada y refinada que se integra fácilmente en distintos estilos decorativos.
Su estructura resistente garantiza estabilidad y durabilidad, permitiendo su uso en interiores y exteriores protegidos. Libre de mantenimiento, la Camelia blanca artificial es una solución floral de alta calidad para hoteles, oficinas, comercios, eventos y proyectos contract que buscan estética y funcionalidad sin los cuidados asociados a plantas naturales.
Altura: 47 cm
Número de artículos por referencia: 1
Uso:Decoración profesional
Para uso interior (sí/no): Sí
Para uso exterior (sí/no): Sí
Planta: material de alta calidad y realismo
Recomendaciones para el desembalaje: Tenga cuidado al abrirlo con un cúter.
Requiere montaje (sí/no): No
1. Instalación
Ubicación ideal: Coloca las hojas artificiales en un espacio donde no reciban luz solar directa ni estén cerca de fuentes de calor como radiadores, estufas o ventiladores calientes. La exposición intensa puede desgastar el color y reducir la vida útil del material. Si las usas en exteriores, intenta instalarlas en zonas semiprotegidas para que mantengan su tono y textura por más tiempo.
2. Mantenimiento y limpieza
Limpieza rutinaria: Para que mantengan su acabado fresco y realista, elimina el polvo regularmente con un paño seco, un plumero o un trapo ligeramente húmedo.
Limpieza más profunda: Si aparecen manchas o suciedad que no salen con la limpieza básica, mezcla agua con un poco de jabón neutro. Pulveriza suavemente la superficie de las hojas y frota con un paño suave o un cepillo de cerdas finas. Aclara con un poco de agua y seca al momento con un paño limpio para evitar marcas o restos.
Evita químicos fuertes: Olvídate de los limpiadores agresivos, desengrasantes o productos abrasivos. Pueden opacar el color, deteriorar el material o dejar manchas permanentes.

















